PARA APRENDER MEJOR
Sin duda a veces no sólo podemos realizar nuestros estudios de manera independiente, sino necesitamos ciertas técnicas que nos ayuden a mejorar nuestro sistema personal de estudio.
La memoria y la atención funcionan de manera similar a los músculos del cuerpo y es necesario que los ejercitemos, al igual que cuando vamos a un gimnasio a hacer deportes útiles para nuestros músculos y nuestro organismo, necesitamos también el constante ejercitamiento de nuestra mente.
Los estudiosos a lo largo de su experiencia enseñando a niños, jóvenes y adultos han observado, experimentado y controlado sus formas de estudio, llegando a ciertas conclusiones.
En primer lugar, las imágenes son las que se fijan en el recuerdo de los estudiantes. No es necesario que seamos pintores o críticos de arte para experimentar esta sensación, todos tenemos esa tendencia biológica. Las imágenes son muy llamativas, es por ello que nos llaman la atención y nos seducen poderosamente, es por ello que son más fácil recordadas que las palabras, los olores o los sonidos.
La clave, en torno a los estudios, sería transformar los conceptos abstractos a imágenes visuales. Algunas personas efectúan esta traducción con facilidad, pero a otros les cuesta muchísimo. Sin embargo, si no poseemos esta facultad no debemos deprimirnos pues esta es una habilidad natural que se puede incrementar con ejercicios.
Un consejo útil es que el estudiante debe acostumbrarse a utilizar esquemas, es decir palabras unidas mediante gráficos como flechas o conectores.
Además de ello, el estudiante debe acostumbrarse a imaginar situaciones ficticias o hacer uso de la memoria emotiva para aplicar los conceptos que se aprenden.
Otro consejo útil es imaginar ser un director de cine y que hay que convertir todo aquello que lees o piensas en formas visuales.
El esfuerzo desprendido de estas acciones que has realizado se verá recompensado al tener recuerdos mucho más fiables, esa clase de recuerdos que nos salvan a la hora de rendir un examen escrito o uno de forma oral.
Otro de los puntos importantes para mejorar el estudio es hacer uso de la atención. Vale decir que nunca estamos atentos con los cinco sentidos desplegados, a excepción que pase un perro delante de nosotros y nos ladre y muestre los dientes con ferocidad.
Lo peor de todo es que nunca nos damos cuenta que no estamos completamente atentos, es por ello que cada tanto tiempo debemos ponernos alerta y llamarnos la atención a nosotros mismos.
La atención, en nuestros días, es una capacidad que se nos está reduciendo de forma considerable. El mundo globalizado y el estrés hace que nuestros sentidos no estén del todo alertas o que se sientan cansados antes de comenzar a realizar una determinada tarea. Una de las consecuencias de esa falta de atención es que todos nuestros recuerdos son débiles, borrosos y caprichosos. La memoria tampoco nos ayuda porque no es capaz de crear circuitos realmente fuertes y estables como para recordar con claridad lo que supuestamente aprendimos.
Pero todo ello tiene una solución, a veces sencilla, a veces difícil, debemos reparar al momento de prestar atención y tratar de hacer esa tarea con todos los sentidos.