Las cifras no mienten: El dramático caso del abandono escolar en el lejano Bangladesh

Cuando hablamos de abandono escolar, cualquiera se pone a meditar sobre los motivos que conducen a esta situación. En sí, estos pueden ser muy variados. Aunque, lo importante es saber que el futuro de esa persona que está dejando su estudios, no será muy prometedor que digamos. No es que uno sea pesimista, tan solo hay que ser realistas. En un mundo tan globalizado como en el que vivimos hoy, las posibilidades de progreso se encuentran íntimamente ligadas a la educación. Si uno no llega a estudiar una carrera o una profesión que nos rinda frutos, la situación a futuro se nos complicara más de la cuenta. Por este motivo, se debe desterrar este tipo de actos. Sin embargo, resulta muy difícil de lograr ya que primero se deberían solucionar otros problemas de igual envergadura tales como la desigualdad social, la pobreza y el hambre. En el caso particular de Bangladesh, las cifras de abandono académico son realmente elevadas. Por ejemplo, en el nivel primario, bordea de manera aproximada el cincuenta por ciento. Y en el nivel secundario, la situación es aún más dramática. Casi el ochenta por ciento de los alumnos abandona sus estudios y los deja de lado. Los datos mencionados hace un momento, son recogidos tras una investigación realizada por una organización no gubernamental de esa nación asiática. Una de las conclusiones de este informe es que descubrió y a la vez desacreditó al gobierno de Bangladesh respecto al asunto de la educación gratuita. A lo largo de sus páginas se pudo demostrar que el gasto educativo era realizado en su mayor parte por los padres de familia. En el caso del nivel primario, cerca del sesenta por ciento de los padres era el que asumía el costo de la educación se sus hijos. En el nivel secundario, la cantidad se elevaba y bordeaba el setenta por ciento. Cabe señalar, que los gastos realizados se iban en los pagos escolares, en el derecho de admisión de los estudiantes y en el transporte.

De otro lado, no debemos dejar de mencionar el hecho que se relaciona al aporte de los padres que poseen mayor cantidad de dinero. Estos, al tener una amplia variedad de recursos económicos, invierten grandes sumas para que la educación de sus hijos sea más que eficiente. Esta situación, genera una amplia brecha educativa que ahonda mucho más la diferencia existente entre los ricos y los pobres del país. Asimismo, otro dato que resulta importante de analizar es que la inversión educativa que se realiza en Bangladesh es muy inferior en comparación con otras naciones alrededor del orbe. En sí, esta diferencia se puede apreciar de manera más precisa cuando se le compara con otros países asiáticos. Para darnos cuenta de esta situación, basta con observar el poco apoyo económico que esta nación le brinda a los temas educativos. De su presupuesto nacional, tan solo otorga una ínfima cantidad de su Producto Bruto Interno. Tan solo un magro dos por ciento. Esta cifra se encuentra muy alejada del promedio general que maneja la UNESCO con su programa “Educación para todos”. Cabe acotar, que este busca que las diversas naciones a nivel mundial inviertan un seis por ciento de su Producto Bruto Interno en materia educativa. Al ver esta situación, lo único que se puede mencionar es que parece poco probable que esta nación asiática pueda llegar a alcanzar los objetivos trazados por la UNESCO para el año 2015. O sea, que el sistema educativo de Bangladesh sea gratuito y obligatorio para todos los niños y jóvenes.

Por otra parte, no debemos olvidar que además de todo lo mencionado anteriormente, un aspecto que también entra a tallar en esta problemática que se presenta en Bangladesh es el que se relaciona a la división educativa que existe. Por un lado, encontramos el apoyo que se le brinda a la educación pública en la ciudad. Y por otro, la casi nula participación en las zonas rurales del país. Asimismo, cabe acotar que este hecho se puede ver tanto en el nivel primario como en el secundario.
Una solución efectiva para poder dejar atrás todos estos problemas es que las diversas organizaciones no gubernamentales que trabajan en Bangladesh se unan mucho más y que trabajen en conjunto con las autoridades gubernamentales, con los responsables de las comunidades y de los colegios en sí. Si este trabajo en equipo se llega a realizar se podrá mejorar en gran medida la educación en Bangladesh y sobretodo, se podrá poner en conocimiento de sus pobladores, la real importancia que tiene la educación en nuestros días.

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