LA IMPORTANCIA DEL APOYO DE LOS PADRES DE FAMILIA AL PROFESORADO

En la actualidad, el papel del profesorado se ha desvalorado sobremanera, sobre todo en las ocasiones en que los padres de familia cuestionan sus labores haciendo comentarios peyorativos en frente de sus hijos; cuando algún problema surge, les dan la razón a los niños sin contrastar con el profesor lo que ha ocurrido, etc.

Este tipo de actitudes de los padres traen como consecuencia que los niños se sientan con la capacidad de resistirse a aceptar las normas que plantea el colegio, ya que saben que no importa lo que hagan, contarán con el apoyo de sus padres.

La sobreprotección que se les proporciona a los niños, sumado a la falta de límites en el contexto familiar, se une a la desorientación de los padres acerca de cómo educar a sus hijos, lo que lleva a que sea en el ámbito escolar donde reciban los niños, las primeras pautas a nivel educativo e incorporen ciertos límites.

Son los padres los que delegan en la escuela su labor educativa, ya sea porque se encuentran ocupados con su trabajo o bien porque tienen un escaso interés por la educación. En ese sentido, la comunicación que se da con los profesores es mínima e inexistente, ya que no suelen asistir a las reuniones, de ese modo, no acceden a la información que tienen de la escuela y sus hijos les brindan un panorama sesgado de lo que allí ocurre.

Ante este panorama el profesorado se encuentra con cierta impotencia y desaliento, ya que no se siente apoyado por los padres, ni tiene la colaboración de precisamente quienes deben ser sus más firmes aliados.

Una parte de los padres de familia, en lugar de sentirse agradecidos con los profesores ya que durante unas horas al día se hacen cargo de la educación y del cuidado de sus pequeños hijos, éstos van a ponen reparos en la forma en que desenvuelve su labor docente. En muchos casos, son los profesores los que substituyen funciones que atañen a los padres, y no son reconocidos por eso y en lugar de ello se dedican a sobreproteger a sus hijos, desconociendo las orientaciones que proporcionan los tutores.

En vez de distinguir al profesor como una pieza clave en la educación de sus hijos, éstos se disponen a contradecir sus mensajes, lo que genera en el niño la inquietud y las dudas sobre qué camino tomar.

En ese sentido, es importante rescatar la “distancia” que se ha generado entre los profesores y los padres de familia, para o cual se requiere que la comunicación y el respeto entre ambos sectores sea más fluida. Los dos sectores poseen un importantísimo objetivo común, que es la educación de los niños, por lo tanto, deben de ponerse de acuerdo acerca de la forma de llevar a cabo dicho acercamiento, con la conciencia de que todo lo que se invierta en esta labor redundará en beneficios para ambas partes, en especial en el caso de los niños y niñas.

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