La importancia de la salud para una buena educación
Un adecuado proceso de educación en cualquier parte del mundo consta de una serie de requisitos y exigencias básicas, una adecuada plana de docentes, una adecuada infraestructura que permita aplicar las herramientas necesarias para la educación y un estudiante capaz de poder aprender.
La educación se sirve de la capacidad de atención y recepción de información del estudiante para poder progresar, mientras el estudiante asimile los conocimientos transmitidos en su formación, no habrá inconvenientes para que el proceso educativo se lleve a cabo. Para tal fin el estudiante debe contar con ciertas características, una de ellas y quizás la principal, es la de tener un adecuado estado de salud. La buena salud implica no sufrir ninguna enfermedad y contar con la alimentación adecuada para poder desarrollar sus conocimientos sin problema. Un estudiante, sea cual sea la etapa educativa por la que este pasando, si no cuenta con una alimentación básica y adecuada que le permita mantenerse resistente a toda la energía que pierde adquiriendo conocimiento, no podrá concentrarse al nivel requerido, y su organismo mismo no procesará la información con la misma rapidez y facilidad que un estudiante bien alimentado.
La alimentación permite al ser humano apropiarse de los productos necesarios para un óptimo funcionamiento del organismo, lo cual permite rendir al nivel de las exigencias educativas. En muchos países de América latina, la educación en zonas alejadas de la capital y en pobreza casi absoluta, la educación se hace muy dificultosa, debido a que los niños no cuentan con la alimentación necesaria y presentan problemas de atención, bajo rendimiento o fatiga. En los lugares pobres se da el fenómeno de que no se privilegia la educación, sino el trabajo, entonces los niños que deberían estar asistiendo a la escuela y estudiando la mayor parte del día, se ven forzados a abandonar los estudios por la obligación de trabajar para ayudar al mantenimiento de la familia, en otros casos el estudio y el trabajo se combinan generando un bajo rendimiento en ambos lados, por lo que debido al excesivo cansancio, el estudiante opta por abandonar los estudios y dedicarse por completo al trabajo. Se busca los resultados a corto plazo y de beneficios más próximos. La necesidad de trabajo se convierte entonces en otra razon importante para la deficiencia educativa.
En países como Perú, Bolivia o Ecuador, las estadísticas sobre mala alimentación y niveles de educación son bastante preocupantes, cada vez más se ve polarizada las diferencias económicas, haciendo más rico al rico y más pobre al pobre. Y el más pobre se ve menos alimentado y por ende con menos posibilidades de rendir adecuadamente en los estudios. Razón por la que si se quiere mejorar en el nivele educativo, se debe tomar en cuenta también el nivel de alimentación de y de posibilidades del estudiante. Mientras el niño o adolescente deba preocuparse por cubrir otras necesidades que por su realidad, se vuelven más importantes que la educación, será difícil impartir la educación misma como un proceso más que exitoso.