LA EDUCACIÓN QUE BRINDAN LOS ABUELOS
En la actualidad, es muy común que el padre y la madre trabajen fuera de cada, por la tanto, esta situación ha generado que se recurra a los abuelos y abuelas para asumir parte de la responsabilidad acerca del cuidado y de la educación de los menores.
En muchos casos, es mucha la ayuda que ellos han aportado al desarrollo de sus hijos y posteriormente también desempeñarán labores de apoyo a sus hijos a través del cuidado de sus nietos, sin embargo las críticas en torno a este aspecto siempre salen a la luz.
Es por ello que se suele decir que son los abuelos quienes engríen en demasía a sus nietos y que los sobreprotegen o malcrían. Puede ser que estas críticas posean cierto grado de severidad, sin embargo, hay muchos casos en los cuales los niños son sobreprotegidos y los abuelos no tienen nada que ver en dicho proceso.
Es por ello que se puede concluir que tanto padres como abuelos son los culpables del engreimiento que pueda poseer los pequeños. En ese sentido se puede decir que tanto padres como abuelos presentan las mismas dificultades al momento de educar a los pequeños.
Sin embargo los abuelos son los que poseen las mayores dificultades, ya que en ocasiones se enfrentan ante nietos que les exigen demasiado y n obedecen, ante lo cual se choca con el proceso educativo que practican los abuelos, además los padres, en muchas ocasiones, plantean un modo diferente de educar a los niños que no es conforme con los modelos de educación de los abuelos.
Ante esta situación, son los abuelos los que se sienten atrapados en el problema y con muy pocas posibilidades de maniobra.
En ese caso, los abuelos tratan de hacer lo mejor que saben y pueden ofrecerle a sus nietos. Es por ello que las críticas sobran en ese sentido y más aún cuando éstas se realizan en frente de los niños.
Las críticas suelen devaluarlos ante ellos provocando que los niños se sientan superiores ante las ordenanzas de los abuelos.
Al momento de educar, lo mejor es que todas las personas adultas que sean parte del proceso de educación del niño, posean los mismos criterios para que la realización de los objetivos sea menos complicada.
Por tanto, no debemos caer en las trampas que los niños, en muchas ocasiones proponen como aseverar frases del tipo; “pero si mi abuela me deja”. Antes este tipo de comentarios, nos podemos ver tentados de desacreditar a la abuela, sin embargo, resulta más adecuado hacer una defensa expresando a los niños que cada persona considera la mejor forma para realizar las cosas. Es por ello que se necesita considerar y valorar más la labor de los abuelos, ya que estos les regalan a sus nietos un tiempo importante, le aportan su experiencia, y lo que más importante es que son un vínculo afectivo para ellos, brindándoles cariño de forma incondicional considerando que los niños necesitan mucho más que el alimento.