EVITA DEJAR LA UNIVERSIDAD A MEDIAS
Después de haberle puesto todas las ganas del mundo para alcanzar esa vacante en aquella universidad que tanto deseabas, con el tiempo, puedes verte presionado o tentado a dejarla. Son muchas las presiones que aparecen a lo largo del camino, sin embargo es necesario que respires un poco y tomes en cuenta algunas recomendaciones para evitar tomar un mal camino o una decisión de la cual podríamos arrepentirnos mas adelante.
Factores como la carencia de disciplina, la poca motivación, la falta de dinero o los asuntos relacionados al corazón son los principales influyentes que hace temblar tus metas y aspiraciones empujándote a abandonar aquello que te costo tanto obtener. Sin embargo, debes tener en cuenta ciertos factores para reconsiderar la loca idea de abandonar las aulas de clase.
Es sumamente importante que tengas un control sobre tu independencia. Ahora que ya ingresaste a la universidad, nadie, ni padres ni hermanos, te empujaran a que realices o recuerdes las tareas que debes hacer, asimismo no habrán roles de exámenes ni nada por el estilo que te hagan recordar que mañana es tu examen final.
Es por ello que deberás llevar un control adecuado de las actividades del día y las que tienes por realizar. A veces esto suele ser una tarea complicada, pero recuerda que depende de ti en un 100 %. La universidad encamina a los jóvenes a ser autónomos responsables y autosuficientes, es por ello que te tienes que ir acostumbrando a eso para que salgas bien parado de esta experiencia.
Es importante también que adquieras buenos hábitos de estudio. Si en la escuela secundaria a lo mejor te volviste un poco flojo y desinteresado, será mejor que cambies de actitud ahora, correrías el riesgo de desaprobar los cursos de tu primer ciclo.
En caso contrario, si eras de los más memoriosos en la escuela y podías aprobar tus exámenes repitiendo exactamente lo que estaba escrito en el libro, puede resultarte peligroso repetir la misma fórmula en la universidad ya que en general aquí se predomina el acto de razonar antes de la repetición forzada de conocimientos.
Si posees alguno de estos problemas, es necesario que te informes en los servicios psicopedagógicos de las casas de estudio para llevar algún curso que te ayude a mejorar o a implementar nuevas técnicas de estudio.
Otro punto importante es sortear las dificultades económicas. Cuando las posibilidades económicas se ven reducidas hay miles de maneras de superar esta crisis. Casi todas las universidades ofrecen muchas facilidades para poder cumplir con el pago de las pensiones.
Otra opción es que podrías matricularte en un menor número de cursos o créditos para de esta manera, disminuir el valor de las boletas a lo largo del semestre. También podrías buscar un trabajo de medio tiempo que te ayude a solventar ciertos gastos personales o también otra opción sería que fracciones las cuotas mensuales de tus boletas.
Sería bueno que te des una vuelta por las oficinas del servicio social de tu universidad y pedir allí información sobre las diferentes facilidades de pago. Podrías tal vez, esforzarte con el estudio y conseguir una beca parcial o total. De ninguna manera te rindas ante la posibilidad de abandonar tus estudios por motivos económicos, agota todas las posibilidades de financiación, recuerda que los estudios son una inversión.