ELIGIENDO CARRERAS

Cuando terminamos los estudios secundarios nos vamos a ver rodeados de miles de incógnitas acerca de que va a pasar con nuestras vidas a mediano o corto plazo.

Algunas veces, si somos medianamente maduros y hemos tenido visión de nuestra vida a largo plazo, tenemos esas respuestas, en caso contrario, tenemos que encontrarlas de alguna manera rápida y convincente.

Definir la carrera que nos acompañará por el resto de nuestras vidas no es nada fácil, sin embargo en muchos casos es mejor tomarse un tiempo para decidirlo sin presiones sobre nosotros, un tiempo en el cual a cabeza fría se podrá tomar aquella decisión sin influencias de ningún tipo, un tiempo en el cual nos demos cuenta de nuestras capacidades y de nuestras carencias para poder hacer una buena elección.

Algunas personas no tiene problemas en este aspecto, muchas de ellas siguen los pasos de algún miembro de sus familias y eso simplifica muchísimo las cosas. Tal vez papá estudió ingeniería y es por eso que el hijo, fiel reflejo del padre, optará por seguir sus pasos. A mí casi me pasa eso, yo pensaba en estudiar la carrera que mi mamá también había estudiado, pero después de una explicación convincente acerca de que constaba la carrera, me hizo desistir de ese afán.

Por otro lado también son a veces los padres los que quieren que los hijos sigan sus pasos. Padres abogados incitan a los hijos a seguir la misma carrera que ellos, cabe resaltar aquí que una especie de egoísmo se instaura en este tipo de padres pues nunca preguntan si quiera por la verdadera vocación de sus hijos, sino que sutilmente los van obligando y obligando hasta que llega un momento en el cual no hay escapatoria, mas aún si son los que te obligan los mismos que van a solventar tus estudios.

Yo tuve una experiencia relacionada, mi papá quería que siguiese una carrera relacionada a las fuerzas armadas, es sabido que ahora las mujeres pueden acceder a estas pero definitivamente no era mi vocación, obviamente soy anti todo lo relacionado a lo militar entonces mi papá vino un día con una nueva idea, quería que estudie enfermería en la marina, cosa que descarte de inmediato, pues no tengo la paciencia necesaria para hacerme cargo de un enfermo y mucho menos si el enfermo es un niño, moriría en el intento.

Es de esta manera como se forman en nuestra cabeza las profesiones que podemos seguir y las que no, inmediatamente si nos nombran una profesión emitiremos un juicio de valor. Puede ser mas claro en el caso de las profesiones que no nos gustan, por ejemplo si a mi me nombran la carrera de ingeniería mecánica inmediatamente diré que no es de mi agrado, sin embargo si me nombran periodismo o derecho, no tendré las puertas totalmente cerradas a esas opciones.

Lo importante es elegir de acuerdo a ciertas compatibilidades, tampoco es bueno estudiar una carrera de la cual sólo sabemos cuantas son las letras que la componen, por cuestiones de prestigio y esas cosas, si lo hacemos tal vez tengamos suerte, caso contrario sufriremos mucho haciendo algo que no nos gusta.

Related Posts

Leave a Reply